miércoles, 17 de noviembre de 2010

Seguimos trabajando

Sigo trabajando. Ahora sin cascos; se me han inflamado los oídos por ponerme la música demasiado alta. Incluso me pican las orejas por dentro. Me he pasado, espero no tener problemas mayores.

Pero ahora hay silencio en el pueblo. Se ha acabado la algarabía, y ni siquiera los vecinos molestan. De hecho, estoy un poco preocupado por ello.

Porque el matrimonio que vive a mi lado mantiene habitualmente discusiones muy caldeadas. Llegan a faltarse bastante al respecto. Anoche, me quité incluso los auriculares un momento, porque sentí un golpe contra mi pared. Me asusté, porque al quitármelos, escuché bastante gritos y golpes. Al final, se hizo el silencio.

Supongo que no pasó nada. Yo también he dado golpes en las paredes en momentos en los que me he enfadado por tonterías. En casa de mi madre hay una grieta en la pared por un golpe que di en un momento de frustración. Si hubiera sido un caso de violencia, creo que se hubieran escuchado llantos o algo. Lo más probable es que la discusión se acabara con un golpe en una puerta, o algo así. Pero no sé si debería haber llamado a la policía...

El caso es que ahora hay tranquilidad por todos lados. Voy a seguir trabajando. Me queda poco, creo que acabaré y tendré mi merecido descanso. Mañana os escribo unas pocas líneas más.

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