Tuve un calentón el otro día, debido al suceso ocurrido en el bus. Pido perdón para aquel que lo leyera, si es que esto lo lee alguien, y se sintiera un poco violentado.
He pensado en quitar el post. Pero creo que sería incorrecto, no debo falsear la realidad. Lo que pasó, pasó. Y, como tengo cambios de ánimo muy grandes, hoy me siento mucho mejor.
He comprado un montón de comida: latas, congelados, legumbres, arroz... Todas esas cosas que duran mucho, y que no son aptas para picar. Así no tendré que salir a deshoras a comprar en el chino.
Estoy bastante contento. Los últimos días, he trabajado muy tranquilo, porque está el jefe enfermo, así que no tengo a nadie exigiendo entregas todo el día. Tengo menos estrés. Además, al volver, he pasado por el instituto en el que trabaja Mai, y la he visto. Estaba fuera, charlando con un tipo.
Me he hecho el tonto. Soy un poco tímido. Pero ella ha cruzado la calle para saludarme, y charlar unos minutos. Ha estado bien, hemos comentado la posibilidad de quedar a tomar algo un día de estos.
Pues nada, así, más feliz que una perdiz, afronto el fin de semana. No tengo mucho más que decir.
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