domingo, 14 de noviembre de 2010

Retiro

Me han llamado de la empresa. El jefe está muy enfermo, me han pedido que esté trabajando en casa esta semana, mientras se recupera. 

Lo siento por él, pero la gripe se pasa rápidamente. Y a mí me encanta trabajar en casa, levantarme a la hora que me da la gana, y sentarme a trabajar, con un buen café, música a toda potencia en las orejas, y un gatito al que acariciar. Eso, si consigo que se tranquilice y no rompa nada. Se está cargando todos mis vasos.

Tengo la nevera llena. Y en el congelador está todavía la comida que me traje de casa de mi madre: croquetas, puchero, lentejas y otras cosas que ni siquiera sé lo que son. Así que voy a estar encerrado esta semana, trabajando como un cabrón, pero con la tranquilidad de que no hay nadie mirando lo que hago. 

¡Comienza mi retiro! Por favor, no molesten.

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